Sí, leíste bien: la ciudad suma otros tres asentamientos urbanos recién detectados, lo que eleva el total a la friolera cifra de 17. Parece un club exclusivo, pero sin membresía, sin pileta y sin sombrillas.
Es que la crisis está tan avanzada que los vecinos ya no preguntan “¿dónde está mi casa?”, sino “¿tenés vista al río?”. Porque la mayoría de estos nuevos rincones de la ciudad están a orillas del hermoso río Cuarto, lo cual —al menos— les regala ese paisaje natural que muchos envidiarían. ¡Ideal para los que aman despertarse con el canto de los pájaros y dormir frescos gracias a la brisa acuática en verano!
Eso sí, no todo es glamour. En estos “barrios con vista” hay de todo: hacinamiento, falta de servicios básicos (que sería como decir “sin Wi-Fi y sin agua caliente”), y microbasurales al aire libre que podrían considerarse como (edición de lujo) jardines temáticos improvisados.
Los relevamientos oficiales, entre un sorbo de mate y otro, señalan que estos asentamientos se expanden más rápido que las filas para comprar helado cuando pega el sol cordobés. Y aunque hay intervenciones gubernamentales ocasionales, siempre da la sensación de que siempre falta algo… como agua, gas, o un poquito de buena suerte.
Conclusión: en Río Cuarto hoy hay más “vistas al río” que balcones con parrilla. Y si bien la postal podría parecer pintoresca, la realidad pide a gritos soluciones… aunque sea para poder tomar mate mirando el Cuarto sin tener que preocuparse por microbasurales tropicales de verano.
