Después de pasar por todos los clubes políticos como quien cambia de bar, el senador cordobés Luis Juez se sube al tren de Javier Milei como si fuera la última promo del supermercado… ¡y la gente solo mira y piensa: “¿en serio otra vez?”!
En un giro que parece más un tango con pasos de comedia, Juez —ese hombre que ya militó en medio peronismo, centro, derecha, izquierda opinable y hasta en la proa del Titanic político (según cómo sople el viento)— dejó su monobloque del Frente Cívico y se sumó con bombos, platillos y sonrisa pintada al bloque oficialista de La Libertad Avanza en el Senado de la Nación.
Es tan camaleónico este muchacho que podrías pensar que tiene contrato con todos los partidos, pagos por hora, como DJ pinchando hits de toda la política argentina (coletazos incluidos). Hoy te dice que mira para la casa libertaria y mañana quizá confiese que extraña los viejos amores de la política criolla.
Ahora, con su pase firmado justo antes de sesiones clave sobre la reforma laboral y otros temas que prometen café caliente y dedos acusadores, Juez parece tener una sola constante: siempre llegar tarde… y con la sonrisa lista para la foto.
La moraleja, claro, la dejamos a la audiencia: si hay un campeonato de cambios de camiseta y guiños estratégicos, Luis Juez ya tiene medalla de oro… ¡y se la pone donde mejor brilla (o en donde el viento sople hoy)!
