Con casco, capa imaginaria y planilla de Excel en mano, el gobernador salió a boxearle a la Nación para que duplique los fondos de la jubilación cordobesa
En modo Rocky versión presupuestaria, el gobernador Martín Llaryora volvió a calzarse los guantes para reclamar que la Nación ponga el doble de plata para la siempre exigente Caja de Jubilaciones de la Provincia de Córdoba. Actualmente llegan 5.000 millones mensuales, según el acuerdo rubricado ante la solemne Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero desde Córdoba dicen que eso apenas alcanza para el calentamiento.
El mandatario, convertido en luchador del déficit crónico, plantea que la Provincia viene bancando una mochila pesada y que ya es hora de que la Nación haga más fuerza en este “levantamiento de pesas previsional”.
Mientras tanto, en Buenos Aires miran los números con cara de póker y calculadora en mano, no sea cosa que el round termine por nocaut técnico al Tesoro.
Entre ironías, planillas y discursos encendidos, la pelea sigue. Porque si algo dejó claro el Gladiador del Panal es que la Caja no se rinde… y él tampoco.
